La seguridad digital ya no es únicamente un problema tecnológico, sino también empresarial.

Atrás han quedado los días en que las empresas podrían pasar los dolores de cabeza de la seguridad digital al departamento de TI, ya que se ha convertido también en un problema de negocio. Esto es especialmente importante en un mundo en que las empresas están más digitalizadas que antes, lo que significa que están expuestas a un número creciente de amenazas si no administran adecuadamente los riesgo de seguridad.

Las empresas comienzan a comprender el valor de cambiar su forma de pensar de sí recibirán un ataque a una mentalidad en que se pregunta cuándo sucederá y cómo deberán responder, pero aún deben abordar la seguridad digital como el riesgo comercial que es.

A medida que avanzamos hacia la digitalización, también aumenta la cantidad y el tipo de dispositivos que requieren medidas de seguridad mejoradas. Los dispositivos móviles, tabletas e Internet de las cosas (IoT) no se ajustan al enfoque tradicional de asegurar los perímetros de red mediante un firewall. Además, las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, están proporcionando a los atacantes herramientas mejoradas para ataques más complejos.

Amenazas en el 2017

En los primeros 8 meses de 2017 ocurrieron 677 millones de amenazas cibernéticas en América Latina, en el reciente ataque del Ransomware se vieron afectadas al menos 12 empresas en Colombia entre ellas una empresa de telecomunicaciones, un banco y empresas industriales. No podría ser más claro que la seguridad digital afecta a las empresas en general, no solo a los departamentos de TI.

Los tipos de amenazas que enfrentan las empresas también están cambiando. Los ataques son cada vez más autosuficientes lo que aumenta el impacto sobre su negocio. Los atacantes además tienen agendas más sofisticadas como el espionaje, la desinformación, la manipulación del mercado y la interrupción de la infraestructura, además de las amenazas anteriores, como el robo de datos, la extorsión y el vandalismo.

Ser capaz de mitigar estas amenazas requiere que las empresas no solo piensen en la seguridad digital como un riesgo comercial, sino que también actúen en consecuencia. La protección exitosa de una empresa requiere que la empresa piense qué significan estos riesgos digitales para el negocio en general y para sus clientes.

Enfrentar la seguridad digital como un riesgo comercial, no solo un riesgo tecnológico, no es tan aterrador como parece. Seguir pautas simples puede ayudar a una empresa a hacer justamente esto. Las empresas necesitan un enfoque que integre la protección digital en todos los aspectos de la organización, desde el departamento de TI hasta la capacitación de los empleados y las políticas de seguridad.

El Marco de Seguridad digital de ITProcess es un ejemplo de esto, asegurando que la seguridad digital se aborde como un marco comercial integral al cubrir cuatro áreas: contexto empresarial, estándares, controles de seguridad, y el contexto en que se desenvuelven los desarrollos.

En general, la seguridad digital no es solo responsabilidad del personal de TI, ni es solo responsabilidad de la empresa. No se puede recalcar lo suficiente, esto un trabajo de equipo. El desarrollo de un entorno seguro requiere la participación de gobiernos, líderes, empresas y consumidores. Pero para las empresas que desean dar el primer paso hacia un entorno digital más seguro, se necesita información de todas las áreas del negocio para fortalecer las estrategias preventivas contra un ataque y mitigar la interrupción de las operaciones comerciales cuando ocurre lo inevitable. Después de todo, abordar la seguridad digital como un riesgo comercial no puede hacerlo una sola persona, es un trabajo de equipo dentro del negocio.